Cada célula del cuerpo es absolutamente dependiente del oxígeno.
En la actualidad, muy pocas personas respiran en forma completamente correcta y gran parte de la población respira tan pobremente que esto contribuye a su mala salud y falta de vitalidad. Estas personas no aspiran las cantidades necesarias de oxígeno, ni eliminan suficiente dióxido de carbono; afectan los pulmones; el corazón no tiene el soporte necesario y no programan adecuadamente el sistema nervioso autónomo de curación.
Este conjunto interrelacionado de hechos causa innumerables problemas de salud. Los más obvios son los problemas pulmonares (asma, por ejemplo) y como el cuerpo es una red de sistemas independientes pero interconectados, los problemas respiratorios pueden causar desórdenes cardiovasculares, trastornos en el estado de ánimo, deficiencia inmunológica, problemas digestivos y del hígado, y una amplia variedad de patologías.
Más aún, la respiración inapropiada tiene un fuerte impacto sobre el nivel etéreo del ser, porque no sólo respiramos una mezcla gaseosa que contiene oxígeno sino también el prana, la energía universal de la vida. Por esta razón, acertadamente, los antiguos maestros de yoga estuvieron más interesados en el aspecto etéreo de la respiración.
Pranayama
El término prana es de amplia importancia en yoga. Prana significa respiración, aliento, vida, vitalidad, viento, energía o vigor; también el alma como opuesta al cuerpo. Ayama significa longitud, expansión, extensión o restricción. Pranayama, entonces, expresa extensión de la respiración y su control.
Control sobre todas las funciones de la respiración: (1) inhalación o inspiración (llenado de los pulmones); (2) exhalación o expiración (vaciado de los pulmones) y (3) retención o quietud, un estado donde no hay inhalación ni exhalación. Hay dos estados de retención, uno cuando se suspende la respiración después de completar la inhalación (los pulmones están completamente llenos con el aire que nos da la vida) y dos, cuando se suspende la respiración después de una exhalación completa (los pulmones están vacíos de aire nocivo). De esta manera, Pranayama es la ciencia de la respiración.
El principal problema de la mayoría de las personas es una respiración demasiado superficial que sólo llena la parte alta de los pulmones, de manera que el pecho no se expande lo suficiente y el abdomen que también debería expandirse, no lo hace; en consecuencia sólo se utiliza una mínima parte del volumen pulmonar. Mientras una persona comúnmente hace entre 15 y 10 respiraciones por minuto; un yogi bien entrenado puede hacer una respiración por minuto. La primera razón de una respiración superficial es la tensión física causada por el estrés. Otras causas son las malas posturas; usar ropa ajustada; el sobrepeso y fumar.
La respiración del yogi o respiración completa
La técnica para respirar bien es la respiración del yogi o respiración completa. Se debería realizar una serie de respiraciones completas al menos varias veces durante el día y tan frecuentemente como sea posible. Al principio puede ser difícil de recordar porque estamos acostumbrados a respirar inconscientemente, pero es tiempo de cambiar su conciencia y cambiar su vida; es tiempo de sanar y todo empieza por la respiración. Practique la respiración del yogi, siguiendo los siguientes pasos:

- Parado o sentado con la columna recta, inhale constantemente por la nariz llevando el abdomen hacía afuera para llenar primero la parte baja de sus pulmones.
- Llene la parte media de los pulmones empujando ligeramente las costillas más bajas, el esternón y el pecho. Continúe llenando hacia arriba los pulmones, expandiendo y elevando la parte superior del pecho y las costillas altas.
- Elevando el abdomen ligeramente llene la parte superior de los pulmones.
- Retenga la respiración por varios segundos para permitir el máximo contacto con las superficies alveolares y lograr una óptima absorción de oxígeno.
- Exhale lentamente de arriba hacia abajo, sosteniendo el pecho en posición firme, desinflando el abdomen hacia adentro y hacia arriba. Cuando haya exhalado todo el aire, relaje el pecho y el abdomen.
Haga la respiración completa con un movimiento suave y continuo de unos 5 segundos para inhalar y un poco más para exhalar. Con práctica la inhalación puede extenderse a 10 segundos. Una vez aprenda esta técnica se sentirá naturalmente agradable y procurará repetirla. Los niños y especialmente los bebés respiran habitualmente en esta forma.
Siga paso a paso la ruta de la respiración. En la inhalación sea consciente que además del oxígeno para su organismo, está inhalando prana y está aprovechando toda su capacidad pulmonar llevando cantidades suficientes de aire para mantenerse sano y vigoroso. Durante la retención imagine la absorción de oxígeno en la superficie alveolar para el cuerpo físico y del prana para el cuerpo etéreo. Al exhalar sienta que está eliminando gas carbónico y toxinas, limpiando su cuerpo material y a la vez purificando su cuerpo astral.
Cuando enfrente una situación difícil, personas complicadas o compromisos delicados de resolver, vaya a un sitio tranquilo y practique esta respiración por unos minutos antes de ir a su cita. Se sentirá más despejado y sereno para tratarlos con propiedad.
Efectos:
- Aumenta la calma
- Reduce toxinas
- Incrementa la absorción de prana
- Reduce la tensión física
- Mejora la oxigenación de la sangre
- Aumenta la conciencia de los actos inconscientes.
- Sincroniza el ritmo de la respiración personal con la vibración universal.
Audio Entrevista Bienestar y Salud / Estación V UPB Bucaramanga, 21 febrero 2019
