La inquisición fue espantosa. La iglesia católica tratando de imponerse, de ser la «única» se volvió criminal y sanguinaria. Así la veremos aliada del fascismo y tremendos fanatismos. En la parte que aquí se relata, los reyes católicos fueron terribles, la reina Isabel, tremenda calculadora. Todo un conjunto que muestra un empeño enfermo de poder y de gloria. Los reyes explotando la fe católica para lograr sus propósitos y la iglesia católica asociada al poder político para constituirse en un único poder religioso. Macabra asociación de lo político y lo religioso que causó millones de víctimas en Europa. No es una iglesia humilde sino, al contrario, dominante, una monarquía religiosa similar a la monarquía política decadente de la época. Ningún crimen tiene justificación pero menos los crímenes a nombre de Dios.
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