Evalúe su apertura mental respondiendo objetivamente unas preguntas:
- ¿Cómo juzga a la gente que ve el mundo de manera diferente?
- ¿Cómo reacciona cuando sus creencias son cuestionadas o se encuentra frente a otras tendencias?
- ¿Cuál es su reacción frente a personas que no están de acuerdo con sus ideas políticas?
- ¿Cuando son cuestionadas sus ideas sobre la homosexualidad, el consumo de drogas, el alcohol, los derechos de la mujer o respecto al medio ambiente?
- ¿Qué hace cuando sus convicciones religiosas no son compartidas por otros?
- ¿Cuál es su actitud ante nuevas formas organizacionales o sobre cambios en la educación?
Las convicciones en si mismas, no son el problema sino, al sentir que estamos en lo correcto, considerar que quienes no están de acuerdo con nosotros están equivocados. Sentirnos seguros de nuestras creencias y nuestros puntos de vista no implica descalificar otras visiones. Está bien una razonable convicción de nuestros puntos de vista, pero cuando nos sentimos indignados por otras ideas o nos molestan los cuestionamientos, cerramos nuestras perspectivas y bloqueamos nuestra capacidad de cambio.
